(c) La imagen de la cabecera está extraida del libro "Motherbridge of Love" y tuneada por mi.
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jueves, 21 de julio de 2011

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Artículo: Las nueve diferencias entre un chino y un chino chino

Me ha divertido mucho el artículo (que he encontrado gracias a Shui Viajes), porque además de que es cierto, a uno de los restaurantes que cita, el de Alicante, le he hecho ya alguna visitilla. Y cierto cierto lo de la decoración, el nombre, y la comida.

El dueño nos enseñó el pescado que tenía diciendo "este pescado es muy fresco, traído de Santa Pola esta mañana".
¡¡¡Mmmm que bueno estaba todo!!!

Otra anécdota es que en la mesa de al lado, estaba toda la familia del restaurante, haciendo las empanadillas. Sí sí, allí, mano a mano, unos con la masa, otros con el relleno, otros colocándolas, etc. En el comedor, a la vista de quien quisiese mirar. A eso se le llama saber lo que cocinan, ja ja.





Artículo de El Pais.com
Por: Mikel López Iturriaga


La calidad media de los restaurantes chinos en España ha sido históricamente mediocre. Y eso siendo benévolos. Cualquier persona que haya viajado no ya a China, sino a otros países de Europa en los que hay chinos decentes, habrá podido comprobar que el rancho que se sirve aquí no tiene mucho que ver con la auténtica comida de aquel país, una de las más espléndidas del mundo. Por suerte, la presencia de una comunidad nativa cada vez mayor ha hecho que aparezcan restaurantes “chinos chinos”, que poco tienen que ver con los chinos a secas. Estas son las nueve pequeñas diferencias que los distinguen.

1. En el chino encuentras platos que jamás verás en China, sino que provienen más de los inmigrantes orientales en Estados Unidos: el arroz tres delicias, los rollitos primavera, el chop-suey, el cerdo agridulce... En un chino chino no tienen de eso, y si lo tienen, es sólo para los guiris como nosotros. A veces cuentan con dos cartas: una A para no chinos y otra B con las cosas buenas de verdad.

2. El chino chino ofrece auténticas delicias como sopas de tallarines, jiaozi (empanadillas), dim sum (aperitivos cantoneses), wonton (bolsitas de pasta rellenas), xiaolongbao (bollitos rellenos al vapor), hot-pots (una especie de fondue en caldo) o cualquiera de las mil variedades de comida regional que no se ven ni en pintura en los chinos sin más.

3. El chino chino sirve guisos brutales hechos con partes poco nobles de animales, que llevan la casquería a una dimensión desconocida. El chino no se atreve porque no quiere ofendernos con un pulmón de cerdo a la plancha, por ejemplo.

4. En el chino chino comen chinos. En el chino no.

5. El chino no abusa del picante para no molestar. Si estás en un chino chino cuyos dueños son del sur, las bocas arderán en el infierno como en el mismísimo Sichuán.

6. Los camareros de los chinos hablan un español más o menos decente, y puedes comunicarte con ellos sin grandes problemas. En los chinos chinos sólo suele haber una persona que sabe algo de castellano, y las equivocaciones con lo que has pedido son frecuentes. Pero es parte de su encanto, y así descubres nuevos platos.

7. Por lo general, la decoración de los chinos es espantosa, con sus réplicas de pagodas y sus lacados omnipresentes. Los chinos chinos son todavía más feos: el estuco veneciano, las sillas forradas de plástico y los cuadros imposibles están a la orden del día. El ambiente general es de decadencia, y sólo entras porque alguien te lo ha recomendado: si no, saldrías corriendo.

8. Los chinos se llaman “Buda Feliz”, “Gran Muralla” y similares. Los chinos chinos suelen tener o bien un nombre en chino o uno español heredado del negocio anterior, tipo “Don Pepe”.

9. El chino es barato, y comes entre mal y regular. El chino chino es igual de barato y comes como un emperador de la dinastía Ming. O casi.



¿DÓNDE ENCONTRAR CHINOS CHINOS?

Madrid es la ciudad en la que hay más. El pionero es el de la entrada al párking de la Plaza de España, pero también cuentan con buena reputación el Nihao (Silva, 20), el Hui Fon (Maestro Arbós, 3), el Ohua (Tomás García, 3) y el Rey de Tallarines (Plaza del Conde Toreno, 2). Si buscas una hot-pot, está el Yuè Lái (Hermosilla, 101)

En Barcelona hay un chino chino en la calle Ali Bei, número 65. No tiene nombre en castellano, es baratísimo y las sopas de pasta casera son sensacionales. Para hot-pots, una apuesta decente es La Olla de Sichuán (Dr. Letamendi, 11), y las berenjenas picantes de La Casa del Xinés también tienen su fama.

Valencia cuenta con el Bar Sueca (Sueca, 65), muy recomendado por los locales.

En Bilbao, los buscadores de chinos de verdad acuden en peregrinación al León de Oro, en la calle Fernández del Campo, 8.

Alicante ganaría el premio al mejor nombre de chino chino con el Mari Carmen, en la plaza de Galicia.

Hay más direcciones en el artículo original de ElPais.com, en los comentarios.

lunes, 17 de mayo de 2010

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¿comemos plastilina?


El lunes pasado volvimos a hacer de las nuestras en la cocina. Esta vez no fue una receta "típica", sacada de internet, sino unas galletas de colores, que parecían plastilina y que conocí a través de un blog.

Allá que nos pusimos, mi hija, mi sobri, una amiga del cole, y yo por supuesto, que a mi también me gustan estas cosas.


Es muy fácil de hacer, y las formas tantas como de la imaginación.

El único problema que tuvimos es que amasaban demasiado y casi toda la pasta acababa pegada en sus dedos y palmas. Para poder despegarla, tuve que utilizar más harina y supongo que esto hizo que no saliesen tan esponjosas y brillantes. Pero aun así, estaban muy buenas, y de todos modos, lo realmente importante es que pasaron (pasamos) un rato divertidísimo.

Según oigo, es exclusivo de Imaginarium, pero yo lo he encontrado en un supermercado, aunque este es un tanto especial, con muchíiisimos productos extranjeros.

Alli se llamaba Essknete y era bastante más barato.

Como véis, yo también hice una buena ración.

NOTA: No recuerdo si ponía algo de edades, aunque por su parecido con dicha plastilina, es mejor no dárselo a probar a los muy peques, porque igual un día os los encontráis comiendo plastilina pero de la real.


Nuestro contador en chino

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